La Embajada de México llevó la tradición del Día de Muertos a los Sitios de Memoria del Estadio Nacional, con una ofrenda dedicada a las víctimas de la violencia de Estado en Chile y a quienes perdieron la vida o continúan desaparecidas como consecuencia de los conflictos alrededor del mundo.
En una ceremonia rodeada de tradiciones mexicanas, con catrinas, fotografías, velas y flores de cempasúchilse, se inauguró ayer el altar de muertos en la Escotilla 8 del Estadio Nacional, principal centro de detención, tortura y desaparición durante la dictadura civil y militar en Chile.
Según explicó Laura Moreno, embajadora de México en Chile, se escogió este espacio como una manera de vincular la tradición mexicana con la memoria histórica del recinto deportivo. “Para México el Día de Muertos es ante todo una tradición de memoria. Nuestros muertos permanecen entre nosotros mientras conservamos su memoria”.
La ceremonia contó con la participación de representantes diplomáticos de varios países, entre ellos la embajadora de Palestina Vera Baboun, y los exprisioneros y sobrevivientes del estadio.



